Te escribo esta carta para pedirte perdón por tantas cosas, por olvidarme de aquel día, por no recordarte como querías que te recordase, por no haber estado ahí más tiempo... La vida fue buena y mala contigo, tuviste una familia que te quería y encontraste al amor de tu vida, luchaste por tu vida como ninguna otra persona, jamás te rendiste... Muchos lo hubiesen hecho en tu situación. Viviste una guerra, contemplaste como algunos se iban y otros venían, soñaste con algo mejor, quisiste a los tuyos, fuiste... fuiste una persona maravillosa.
A veces, intento recordar como eras, pero solo consigo recordar esos momentos en los que estabas en el hospital, en los que no te podías mover, en esos momentos en los que tus ojos se inundaban de lágrimas de felicidad. Nunca supe valorarte en vida, como suelen decir, uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde y es tan cierto como que necesitamos el aire para respirar.
Me arrepiento de no haberte dicho nunca un te quiero, de no haberte demostrado cuánto te quería, tú siempre fuiste mi favorito... Para que negarlo, nunca me gustó ni mi abuela ni mi abuelo, pero siempre que te veía a ti no podía evitar sonreír de verdadera alegría. Tú eras diferente, no eras como ellos. No te importaban tanto las apariencias o el dinero, a diferencia de a tu hija y a su marido, mis abuelos.
Me hubiese gustado haberte conocido más, haberte visto como todos dicen que eras. Nunca te conocí mucho. Jamás hablamos de nuestras cosas, jamás hablé contigo más de cinco minutos. Pero aún con todo eso, tú eras mi favorito. Porque te alegrabas de verme, me abrazabas con cariño aunque no tuvieses fuerzas, me sonreías siempre que podías. Ojalá todo hubiese sido diferente, sé que, dónde quiera que estés, velas por tus seres queridos.
No te quiero olvidar nunca, porque esa es la única manera de conseguir la inmortalidad y tú te la mereces. Perdóname por no haberme acordado de aquel día en el que todo pasó, me siento culpable de no recordarlo. Me hubiese gustado hacerte un homenaje un año después, pero ya es demasiado tarde. Por favor, perdóname...
Siempre te recordaré, abuelo...
Él murió un 16 de noviembre hace ya un año. Le hecho de menos. Y hoy no he podido evitar recordarle, quería hacerle un pequeño homenaje por todo lo que hizo...